La Ciudad de las Bicicletas Bronx NY

Martes, 14 Octubre   

Hace unos diez años, llamaba la atención que en Amsterdam, capital europea de la bicicleta por excelencia, la gente fuera capaz de gastarse 300 euros en unos zapatos de marca, pero para la bicicleta el presupuesto no pasaba de 25 euros. Y claro, por ese precio se podía comprar de segunda mano a cualquier drogadicto el modelo que acababa de robar a la vuelta de la esquina. Todo el mundo iba en bicicletas oxidadas, incompletas, montadas con piezas de diferente origen. Esto ya ha cambiado”. Dave y Yalçın vieron un nicho en el mercado que han sabido llenar. Ahora se ven bicis de todos los colores con diseño a gusto del consumidor y accesorios de lo más caprichoso.

Pero donde han echado el resto es sobre todo en los modelos familiares. Hacia las ocho de la mañana pedalean madres con sus tacones o padres trajeados con la bici-carro y hasta cuatro niños dentro, camino a la oficina pasando por la escuela. Dave comenta que la prioridad de la Fiestfabriek es la familia: “Tenemos bicis para llevar gemelos, para colocar la sillita de automóvil o incluso cuatro niños y el quinto en la parrilla. Y sobre todo, ofrecemos bicicletas seguras para proteger a los niños en el tráfico. Hacemos las bicis en Turquía y traemos de Alemania llantas de la mejor calidad . El metal es galvanizado para que no se oxide y las pintamos y decoramos del color que quiera el cliente, y lo mismo el carro”.